Encuéstame mucho
08 de Marzo de 2016
Las encuestas jamás quedarán bien con todos. Bueno, y es que no son para quedar bien con nadie. No en una democracia, al menos. No sería posible, siempre quienes están en los últimos lugares de lo que sea que se esté midiendo, argumentarán que hay trampa, que están maiceadas —como dice AMLO— cada que algún estudio de opinión no lo favorece. Claro que, por fortuna, no todos son igual de malos perdedores. Y por fortuna también, aunque al principio de una contienda, las encuestas son una fotografía del momento y pueden recurrir al photoshop, lo cierto es que mientras más cercana es una elección, más capacidad de predicción tienen las muestras. Pero resulta curioso cómo las encuestas son utilizadas, exprimidas por quienes se ven favorecidos. Aunque más curioso cuando las cifras que generan están alejadas de una realidad que se percibe en las calles. Y todavía más extraño, cuando esta percepción es negativa, pero dan popularidad a determinados personajes. Aquello de lo que hablábamos hace unos días sobre lo escrito por Maquiavelo: en una democracia, resulta mucho más “deseable ser amado antes que ser temido...”, y que en una como la nuestra, está tan malentendido que hay quienes se dan por bien servidos con lo segundo.
“Las encuestas no son de fiar. Han fallado en todo el mundo y México no es la excepción. Cada vez es más evidente que pueden retratar una tendencia. Pero también falsean, y mucho, la distancia entre el primero y el segundo lugar...”, escribía ayer Ivonne Melgar en dobletinta.com. Esto a cuenta de que ayer se publicaron dos encuestas en diarios de circulación nacional. La primera fue de El Universal de la que podríamos resumir que los tres aspirantes mejor posicionados son Margarita Zavala, con 24% de la preferencia; Osorio Chong con 23%; y López Obrador con 20%. Pero si hablamos en términos de “reconocimiento de nombre” las cosas cambian: el nombre de AMLO es reconocido por 91% de los encuestados; el de Osorio por 59%; el de Mancera por 55%; y el de Margarita por 50%. En este último apartado ya entró el jefe de Gobierno al top 3. Pero estos números no significan que quien conoce a estos personajes los aprueba.
El otro estudio publicado apareció en El Financiero. En él se analizó el tipo de cobertura que estos personajes tienen en los medios de comunicación, algo que incide en la manera en que van logrando quedarse en el ánimo colectivo.Margarita Zavala desde que anunció sus aspiraciones presidenciales, ha dado la cara por un partido en donde los escándalos no han parado. Ha sido ella, más que el mismo Ricardo Anaya, quien ha dado acuse de recibo de todas las fallas del PAN y ha ofrecido disculpas a nombre de su partido. Gran diferencia al resto de los actores: quizá por saber reconocer la crisis que se vive en su instituto es hoy la mejor posicionada. López Obrador, es un provocador y como tal recibe atención no importa si es en su favor o no, aunque él se empeña en decir que lo malo es mentira. Es tal vez el caso más curioso porque sus apariciones están cargadas de calificativos o de frases que son “cantos de sirena”. Y Osorio Chong, según este análisis, ha logrado repuntar tras la re-recaptura de El Chapo Guzmán, ¿pero eso le será suficiente para convertirse en el favorito para 2018?
La popularidad de cada uno de los personajes que miran a 2018, se mide desde varias trincheras. O, al menos, así es como debería de medirse para que, tanto los ciudadanos como los sujetos de estudio, tengan un mejor panorama con respecto a sus posibilidades. De ahí la importancia de la correcta medición, pero también lectura de las encuestas. Ser el personaje más reconocido no, necesariamente, significará ser el más amado en las urnas. Y no sólo los políticos deben tenerlo presente: también los medios y las encuestadoras... así que “encuéstame, encuéstame mucho; como si fuera esta encuesta, la última vez” (porque ahora como entonces, el prestigio nos va, también a nosotros, de por medio).
#MeCuentan. Que algo no cuadra en el TEPJF. Si bien mucho se ha celebrado su decisión de “bajar” los spots de AMLO sobre el avión presidencial, no se ha aplicado el mismo criterio aunque exista el proyecto para bajar los de Ricardo Anaya. Dicen que el dirigente del PAN habría pactado cargos en las Salas Regionales que se votan esta semana en el Senado con Constancio Carrasco(presidente del Tribunal), pues nadie se explica cómo permanecen al aire cuando, las quejas las presentaron el PVEM y el Panal, de manera previa a las de AMLO.
Excelsior



