“El valiente muere… hasta que el cobarde quiere”
15 Diciembre 2016
Cómo decía Mi Abuelita!
“El valiente muere… hasta que el cobarde quiere”
Por Víctor Torres
Dieciséis y contando… es el número de asaltos que se han suscitado en las últimas semanas en el Sur de Tamaulipas, mientras las autoridades federales y estatales desconocen el tema o simplemente se niegan a trabajar; ojala y sea lo primero, pues la ciudanía ya está cansada, fastidiada, molesta, sin poner otros calificativos… ya no aguantan, se está a merced de los amantes de lo ajeno.
¿Quién tiene la culpa? la federación o estado, ya que son los encargados de la seguridad en los municipios, tal vez ambos o tal vez ninguno, sin embargo, la estrategia de seguridad aplicada en los últimos tiempos no han rendido los frutos esperados, permitiendo que los maleantes hagan y deshagan a su modo y nadie los capture. Desde que entraron los gobiernos de Tampico, Madero y Altamira han demandado mayor presencia de elementos policiales, pero al parecer no han sido escuchadas sus demandas, en virtud a que cada vez existen menos representación y el delito aumenta.
Las cifras del INEGI es que el Sur de Tamaulipas tiene en promedio un millón de habitantes, basados en ello es urgente el mayor número de efectivos para cubrir cada uno de los puntos.
Al arrancar el operativo navideño, el alcalde de la urbe petrolera, Andrés Zorrilla Moreno, fue claro y preciso, no sólo presencia en ciertas temporadas, sino los 365 días del año para regresar la tranquilidad a la zona metropolitana, que vive uno de los peores momentos en su etapa por la incidencia de robos a negocios, dependencias, instituciones bancarias, casas – habitación y transeúntes, estos últimos han visto como el esfuerzo de una quincena de trabajo y en ocasiones de malpasarse o caminar largas distancias para llegar a su fuente de empleo, se ve esfumada por la manera en que un grupo de sujetos, sin oficio, ni beneficio, les roba su salario…
Tal vez, las personas afectadas no sean importantes para que la autoridad proceda – gran parte de la población tiene dicho pensamiento – pero, es un ciudadano que paga sus impuestos y que está cansado de la forma en que los gobernantes han pasado por alto la situación, de qué saben, saben, pero se desconoce la causa, motivo, razón o circunstancia por la que no han actuado para acabar con los robos. Se aplaude y se reconoce el trabajo que han hecho para inhibir el delito del fuero federal, así lo ha externado las Asociaciones Civiles e Iniciativa Privada a través de una serie de declaraciones, pero los delitos prosiguen.
¿A quién le compete la vigilancia?... podría decirse que al estado por ser delito del fuero común, sin embargo, la federación se comprometió al momento de sacar a las policías municipales de las ciudades, de velar por los intereses de los tamaulipecos, además qué los ayuntamientos aportan el recurso que reciben del Subsidio para la Seguridad de los Municipios para la seguridad…
Si bien es cierto que nos acostumbrados a los patrullajes de la Secretaría de la Armada de México, Secretaría de la Defensa Nacional, de la Gendarmería Nacional, con sus impresionantes tanquetas, vestimentas camuflajeada, pasamontañas y armados hasta los dientes, ahora ¿Dónde están? ¿A dónde se fueron? Nadie sabe, nadie supo.
Lo que sí, es que la ciudadanía está al tope, es importante evitar que la población tome la ley por su propia mano, pues ya ha sucedido al detener a sujetos, golpeándolos y amarrándolos, no ha pasado a mayores, pero tienen que transcurrir horas para que una autoridad llegue al lugar de los hechos y se lo lleve detenido, en otros casos, ni acude; de continuar los robos y asaltos las personas podrían asumir conductas de otros estados del país, es necesario prevenir y el único que puede hacerlo es la autoridad federal y estatal… mientras sucede, lo único que nos queda es cuidarnos unos a otros, apoyándonos en cualquier situación… Y ¡Cómo decía Mi Abuelita!... “El valiente muere… hasta que el cobarde quiere”



