El puerto de Tampico: nueva vocación
11 Agosto 2016
El
puerto de Tampico: nueva vocación
La
Opinión de Baldemar Mijangos
TAMPICO.-
Críticos de sobra ha tenido el planteamiento de que unos tramos del puerto de
Tampico van a ser convertidos de operación de carga general a servicios
turísticos, y se entiende, cuando los planes y proyectos los que queremos ver
al corto plazo y no al largo periodo.
Son
los servicios turísticos y comerciales en los que ciudad ha puesto su histórica
vocación con el paso de las décadas justamente a raíz del despegue económico
que tuvo desde los años 20 del siglo XX, y que tuvieron su segundo aire al
cristalizarse la creación del puerto de Altamira, lo que derivó en el traslado de
empresas químicas y petroquímicas al futuro complejo portuario.
90
kilómetros cuadrados de extensión territorial son los culpables que Tampico vea
su desarrollo hacia arriba, y que lo obliguen al máximo uso de sus terrenos que
poco a poco han tomado la ruta del comercio y el turismo en avenidas como
Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc, Ayuntamiento y el propio Centro Histórico.
La
creación de una mega plaza comercial sobre la avenida Ejército Mexicano, donde
se hallan complejos comerciales que han tenido claro éxito como negocios,
confirma lo que Tampico es y seguirá siendo: la capital comercial, financiera y
económica de las huastecas.
Es
por eso que revitalizar al puerto de Tampico transformando algunos de sus
muelles de operación de carga a servicio turístico es una de las grandes
decisiones que van a gravitar en el desarrollo económico y turístico para las
siguientes décadas en la ciudad.
De
acuerdo a lo que se conoce, Fonatur, la SCT, el Gobierno del Estado y el
Ayuntamiento de Tampico estarían creando un estudio técnico que descubra cada
aspecto a explotar en lo que venimos platicando en el sitio donde se halla la
antigua Aduana Marítima. Un museo, un restaurante, una cafetería, tiendas,
entre otros servicios, estarían en ciernes por potenciarse.
El
complejo no estaría completo si no se hubieran hecho o se hacen planes
conjuntos de transformar esta parte antigua de la ciudad con sus mercados
nuevos, el corredor semi peatonal Aduana-Juárez, la reconfiguración vial del
Centro Histórico, además de la recuperación de la plaza ‘Hijas de Tampico’ y la
zona baja del mercado con nuevos pavimentos.
El puerto de Tampico, muy diferente en vocación al puerto de Altamira, tendrá nuevo ánimo para seguir sirviendo a la población que alguna vez en su momento histórico en 1823 decisión asentarse en la margen derecha del río Pánuco para instalar una aduana marítima que marcó su destino para la posteridad, ser enclave comercial y financiero.



