El proyecto hidráulico Monterrey VI, innecesario en Monterrey: ONG
CNNMéxico
MONTERREY,
Nuevo León (CNNMéxico) — La
polémica que envuelve al proyecto hidráulico Monterrey VI, por el reclamo de
organismos empresariales, ambientalistas y civiles que exigen al gobierno de
Nuevo León suspender la obra, va en aumento.
Desde que el gobierno estatal
anunció la obra en octubre de 2012 hasta este mes, 55 organismos nacionales y
estatales han formado un frente opositor a la construcción, la cual califican
de costosa e innecesaria.
Los organismos acusan que la
construcción de Monterrey VI, que consistiría en un acueducto de 372 kilómetros
que llevaría agua al área metropolitana de Monterrey desde la cuenca del río
Pánuco, en Veracruz, ocasionaría daños al medio ambiente.
Para trasladar el agua a
Monterrey, capital de Nuevo León, el acueducto cruzaría los estados de
Tamaulipas y San Luis Potosí, entidades del noreste de México.
El
rechazo a la obra aumentó con el arranque de las campañas rumbo a la
elección de gobierno del 7 de junio. . Los
candidatos opositores al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que
actualmente gobierna el estado, se han sumado a la exigencia de frenar la
construcción.
Entre los organismos opositores
están la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), la Cámara
Nacional de Comercio (Canaco), Greenpeace México, Agua para Todos,
Reforestación Extrema, el Consejo Cívico de Nuevo León, Academia Nacional de
Arquitectura y Evolución Mexicana, entre otros.
Pese a los reclamos, el
gobernador Rodrigo Medina ha reiterado que la obra continuará porque la construcción
es necesaria para garantizar el abasto de agua en los próximos 50 años.
"El proyecto sigue su
marcha. Ya se inició y continuará. Es un proyecto muy necesario. Detenerlo no
es opción", declaró Medina el 29 de enero tras cuestionamientos de los organismos.
Obra millonaria
El acueducto costaría —entre
la construcción de la obra física, mantenimiento, operación y financiamiento—
47,000 millones de pesos que se pagarían a 27 años mediante un esquema de
Asociación Público Privada.
El costo ha sido criticado por
organismos y analistas financieros ante el nivel de endeudamiento que enfrenta
el estado, pues los pasivos estatales ya rebasan los 60,000 millones de pesos.
El costo real del acueducto se
dio a conocer al concluir la licitación en septiembre de 2014, y pese a
anunciar dos años antes que el costo aproximado sería de 14,000 millones de
pesos, la cifra aumentó en 235% más de lo planteado.
La cifra de 47,000 millones de
pesos se desprende de los detalles incluidos en el contrato adjudicado en
septiembre de 2014 al consorcio ganador de la obra.
En el documento se indica que la construcción
de la obra física costaría 16,426 millones de pesos, pero al tomar en cuenta
los pagos por el financiamiento, mantenimiento y operación, que serían de 144
millones 999,033 pesos mensuales durante 27 años, el gasto asciende a cerca de
47,000 millones de pesos.
El gobierno alega que la obra
costaría alrededor de 17,000 millones al considerar solo el gasto en la
construcción de la obra física.
José Luis Luege Tamargo, quien
encabezó la Comisión Nacional del Agua (Conagua) durante el sexenio del
expresidente Felipe Calderón, ha calificado el incremento en el gasto por la
obra de "locura", al asegurar que la cifra registrada del
proyecto en la dependencia era 13,500 millones.
"Es un proyecto
exageradamente caro para Agua y Drenaje de Monterrey y, por lo tanto,
es un proyecto que debe replantearse", señaló Luege al ser consultado por
CNNMéxico durante una aparición pública con la exprimera dama, Margarita
Zavala.
"Estos proyectos de agua
requieren un mayor apoyo del gobierno federal a fondo perdido. Nosotros
planteamos el Monterrey VI con un 35% mínimo de apoyo a fondo
perdido, pues como lo plantearon con un 18%, el capital de riesgo y el
financiamiento se encarecen mucho y lo que tendrá que pagar el usuario del agua
van a ser cantidades fuera de la lógica".
La suma total del costo de la
obra planteada por el gobierno estatal contrasta con el costo de otras obras en
Nuevo León, como la Línea 3 del Metro de Monterrey, en la que se invierten
5,692 millones de pesos.
Sobre el aspecto financiero,
Aguas y Drenaje Monterrey explica que el costo de la obra es recuperable a
través de las cuotas de nuevos desarrollos.
"Se debe hacer hincapié en
que la inversión que se aplicará para llevar a cabo este proyecto es totalmente
recuperable través de las cuotas de aportación que cubren los nuevos
desarrollos urbanos, comerciales e industriales, así como con los ingresos
adicionales que recibirá el organismo durante los próximos 30 años", dice
el organismo en su sitio de internet.
Grupo Higa acapara ganancias
Otro aspecto que aviva la polémica en torno a Monterrey VI es la
participación de Grupo Higa, propiedad de Juan Armando Hinojosa Cantú, que
tendría 52.75% de las ganancias del proyecto, según información publicada el 30
de enero por Reforma.
Este porcentaje se desprende de
las ganancias que obtendría la empresa Concretos y Obra Civil del Pacífico, de
Higa, por un 37.5% del costo de la obra, y los ingresos que tendría Desarrollos
y Construcciones Rogar, por un 15.25% de la inversión.
De acuerdo con Reforma, aunque
aparentemente solo Concretos y Obra Civil del Pacífico pertenece a Hinojosa, en
documentos de la licitación el propietario de Desarrollos y Construcciones
Rogar, Jesús Rogelio García Arzabala, aparece también como representante legal
de la compañía de Higa que participó en el proceso.
En conjunto, ambas compañías,
ligadas a Higa, obtendrían 24,792 millones de pesos, 52.75% del costo total de
la obra.
Hinojosa es el constructor de la casa blanca de la primera dama Angélica
Rivera
y ha sido
beneficiado con múltiples contratos durante las gestiones de Enrique Peña Nieto
como gobernador del Estado de México y ahora como presidente.
Higa formó parte del consorcio que obtuvo en noviembre de 2014 el
contrato de 51,000 millones de pesos para construir el Tren de Alta Velocidad
México-Querétaro,
y
que fue cancelado en medio del escándalo por el posible conflicto de interés
con la empresa, quien también vendió una casa al secretario de Hacienda,
Luis Videgaray,
Las empresas restantes son las siguientes:
Controladora de Operaciones e Infraestructura, del Grupo ICA, Desarrollos y
Construcciones Rogar, Recsa Concesiones y Pyecsa.
Ambientalistas y ciudadanos cuestionan viabilidad
Organismos ambientalistas como el
Fondo de Agua Metropolitano de Monterrey (FAMM), Agua para Todos, Reforestación
Extrema y Mundo Sustentable consideran innecesario el proyecto.
A través de diversos estudios,
entre los que destaca uno elaborado por la organización internacional The
Nature Conservancy (TNC), con presencia en 30 países, se señala que Monterrey
VI es inviable y que ocasionaría daños al medio ambiente.
Los ambientalistas proponen que,
para garantizar el abasto de agua, en lugar del acueducto, el gobierno
construya presas, que costarían una fracción mínima de lo que se gastará en
Monterrey VI.
El 4 de febrero, al dar a conocer
el estudio realizado por 20 expertos de TNC, Eugenio Clariond, presidente del
FAMM, calificó de "nefasto" el proyecto.
Clariond mencionó que "(la
inversión en el acueducto) va a ser nefasta en lo económico, en lo ecológico y
en lo social".
En otro estudio, avalado por 11
organismos ambientalistas y civiles, se detalla que el estado manipuló cifras
técnicas para justificar la obra.
Por ejemplo, el análisis sostiene que, mientras el estado asegura que
la ciudad de Monterrey requerirá de 6 millones de metros cúbicos de agua en los próximos 30 años, en realidad solo
necesitará 2 millones.
El gobernador Medina declaró el 20 de febrero
que la obra arrancó desde el 29 de diciembre pasado —fecha establecida en el
contrato para comenzar los trabajos—, con el inicio de los estudios de campo en
la zona donde se construiría el acueducto.
"El arranque significa ver
la zanja y el tubo, pero para eso tiene que haber, primero, trabajos de estudio
en campo en todo el tendido... son casi 400 kilómetros. Ya están los
equipos en campo. Ya se está haciendo ese trabajo", expresó el mandatario.



