El problema de basura sin resolver

31 Agosto 2016


El problema de basura sin resolver

 

La Opinión de Baldemar Mijangos

                                                                          

TAMPICO.- Inundados de las grandes ideas de que debemos mejorar el medio ambiente y cooperar para detener el cambio climático que cada vez nos asfixia, los ayuntamientos de Tampico, Ciudad Madero y Altamira van a heredar el mismo problema que en los discursos prometen y prometen resolver.

 

Hoy estas tres ciudades aún no remedian sendos botaderos donde fueron enterradas miles de toneladas de basura que a la par de ser un grave problema de salud público están convertidos en la bomba de tiempo cada vez que se incendian sus desechos.

 

Aunque ya se sabe a dónde van a dar las toneladas de basura que los ciudadanos producimos diariamente, vale apuntar que lejos de reciclarla, palabra tan en boga para escucharnos muy europeos, la basura en pleno siglo XXI se entierra en algún mega terreno de la ciudad de Altamira.

 

Manoseado el tema y politizado cada vez que el líder enano quiere crecer, el relleno sanitario de Altamira no es ni con mucho la mejor alternativa que tenemos los del sur de la entidad, cuando hoy mismo existe tecnología que no sólo la puede reciclar y aprovechar en altos volúmenes sino que se puede transformar en fuente de energía alternativa.

 

Pero como nos encanta hacer lo contrario de lo que pensamos, hoy en día seguimos pagando como ayuntamientos una recolección de desechos toda junta sin darnos cuenta que la basura tiene un valor, que a la vuelta de los días podría aminorar los costos de recogerla, transportarla y enterrarla.

 

Los alcaldes del bienio deben llegar con la solución a este problema medio ambiental, que acabe de una vez por todas con la basura enterrada por décadas, para rescatar predios y aprovechándolos para energizar el alumbrado público de nuestras calles y avenidas; para enseñar a la población a separar vidrio, cartón y desechos, y permitir un reciclaje en su propio provecho; y minimizar los costos de recolección pues sólo se deberá incinerar la basura propiamente dicha.

 

Si los alcaldes del bienio no resuelven este añejo problema, entonces debemos pensar en esa basura enterrada cada vez que nos digan que están a favor de un mejor medio ambiente y que la casa, la Tierra, debemos cuidar hoy y siempre.