El Pimientita
17 Octubre 2016
El Pimientita
Campanario/Martín Sánchez Treviño
La educación es una de las obligaciones propias de los
entes gubernamentales, en la que cada vez los ciudadanos adoptan mayores tareas
y desempeñan responsabilidades no ejercidas en épocas anteriores y en algunas
circunstancias aparecen en la suma para que las nuevas generaciones construyan
y desarrollen sus capacidades, pero la entidad, no obstante a los esfuerzos de
los gobiernos del priato, los resultados no pueden ser de ninguna manera una
referencia.
Basta recordar que durante la administración del ex
gobernador Eugenio Hernández Flores, un empresario ferretero, como es José
Manuel Asad Montelongo tuvo a su cargo la secretaria de educación. Lo mismo en
tiempos de Tomás Yarrington Ruvalcaba cuyos prospectos politizaron el sector
educativo y en herencia lo mismo que durante el geñismo, solo heredaron
docentes adscritos pero sin capacidad para desarrollar una competencia.
No así sucedió durante el gobierno anterior, cuyo cargo
recayó en Diodoro Guerra Rodríguez quien tuvo capacidad para ejercer el cargo
que le fue conferido, pero sus metas trazadas no obtuvieron los satisfactores
planteados por el ex titular de esa dependencia.
Que decir de la administración del
ex gobernador del “maharisi”, Manuel Cavazos Lerma, en la que la educación se
redujo a prácticas que primitivas de la educación, promovidas por el profesor
José Luis García, titular de esa área.
Lo cual no deja de ser un desafió
para el nuevo titular de educación, en la presente administración Héctor
Escobar Salas, que de entrada fue motivo de preocupación para el segmento de
docentes, que han mostrado desde hace más de una década, preocupación por el
desarrollo de la educación en esta entidad.
Pero también la designación de
Escobar asienta las expectativas del profesorado tamaulipeco, cuando detectan
en su equipo al doctor en educación de origen cubano Julio Herminio Pimienta
Prieto. Quien es autor de algunas obras relevantes encaminados a la metodología
del aprendizaje. Que tiene su base en el constructivismo teórico y práctico.
En la que se busca que el estudiante
y docente hagan una construcción propia del conocimiento. Que no está lejos de
los nuevos paradigmas planteados por el gobierno federal, pero también se
distingue porque la metodología del aprehendizaje es distinta.
Pimienta Prieto desempeña el puesto de
subsecretario de educación básica y es por lo mismo uno de los principales
asesores del titular de la dependencia. Tendrá como responsabilidad preparar el
programa educativo 2016-2022.
Tanto el nuevo secretario como el
subsecretario parecen hablan el mismo lenguaje. Habría que averiguarlo pero dan
la impresión de que uno fue alumno del otro. Lo cierto es que esta en la misma
visión. Están en proceso de la
elaboración de un diagnostico de donde habrá de surgir el nuevo plan educativo.
El título de “Pimientita” lo obtuvo
en los últimos quince días, en los que mostró su brazo para hacer cumplir a los
empleados burócratas con el horario y obligaciones respectivas a sus funciones
en el servicio público.
Habrá que esperar los resultados de
la función tanto del joven secretario Héctor Escobar como de su subsecretario
“Pimientita”. Sobre todo ante los vicios propios del sector educativo, en los
que la mayoría de los ex funcionarios de esa dependencia no han opuesto
resistencia.
Por otra parte, en la secretaria de salud, los enterados aseveran que los subsecretarios renunciados la semana anterior, extrañaran los viajes de placer a los países sudamericanos, los cuales corrían a cuenta de las empresas distribuidoras de medicamentos, pero sobre todo, de los reactivos para el control del Zika, Dengue y Chinkungunya.



