El machismo, el feminismo radical y otros demonios
30
Agosto 2017
El
machismo, el feminismo radical y otros demonios
Deysi
Sánchez
El feminismo ha sido
satanizado desde que surgió a principios del siglo pasado, esto probablemente
se deba a la revolución ideológica que representó desde su surgimiento, y como
toda revolución representó cambios significativos para la sociedad en general. Este
movimiento como todos los que han sido trascendentes representa una amenaza a
los cánones establecidos por tantos años, incluso siglos.
Sin embargo, algo que no
podemos negar, es que el feminismo es un proceso necesario para la evolución de
cualquier cultura y sociedad, pues la inclusión de las mujeres en todos los
ámbitos creó una solidez que es benéfica para cualquier nación, y no es que un
sistema patriarcal por completo tengo carencias, aunque en cuestiones
humanitarias sí las tenga, pero en la laborales, políticas y demás al incluir a
las mujeres les ha dado mayor fortaleza ideológica, pues aunque por mucho
tiempo fueron relegadas, han aportado sustancialmente en todos los campos de
trabajo y conocimiento.
Es verdad que muchas
personas piensan que la sociedad funcionaba mejor cuando la mujer estaba al
frente del hogar, pues las familias eran más unidas, pero algo que no se puede
pasar por alto son todos los adelantos tecnológicos, culturales y científicos
han sido aportados por mujeres. La mujer tiene un papel importante que no
debemos menospreciar.
De esta misma forma,
también habría que visibilizar todas los pros y contras de este movimiento,
pues así como la vida de la mayor parte de las mujeres ha mejorado
considerablemente, también hay aspectos que están lastimado al objetivo
principal. Y es el feminismo radical, ese que consta de mujeres que han perdido
el hilo fundamental del feminismo, ese que busca la igualdad, equidad e
inclusión de género, que no pretende ver a nadie más o menos. Al contrario, las
radicales han empañado esta idea, pues de forma lamentable, muchas mujeres
sufren de resentimiento contra el sexo masculino, deshumanizan a los hombres,
viéndolos como los culpables de todos los problemas que venimos arrastrando, viéndolos
como el enemigo.
Y sí, es verdad que muchos
varones aún conservan la ideología de la superioridad masculina, muchos que
todavía creen que el lugar de la mujer es en la casa, haciendo tareas
domésticas y cuidando a los niños, aparte del servicialismo que creen que la
mujer debe de tener hacia ellos por el simple hecho de ser hombres. Misóginos
por herencia y excelencia.
Esto conocido como
machismo es el cáncer que ha impedido el crecimiento de la sociedad, pero, de
esta misma forma el feminismo radical también está afectando la evolución, pues
estos dos extremos afectan de igual manera. Y es reflejado principalmente en el
lenguaje, cuando a ellos se les ha montado motes como “marichulo” o “machirrín”,
mientras que a ellas se les llama “feminazis”, términos que tiene un sentido
peyorativo. Pero lo peor, es que se ha llegado a la generalización, ahora se
vive una lucha de géneros gracias a estos dos extremos, muchas mujeres descargan
su odio contra los hombres, evitan el contacto y se refieren de manera
despectiva hacia ellos, mientras que cuando algunos hombres, incluso mujeres, escuchan la palabra “feminismo” enseguida la relacionan
con mujeres que no buscan la igualdad, sino la superioridad.
En fin, esta batalla entre
géneros parece que en lugar de ceder y unirnos, nos está separando cada vez
más. Ojalá en algún momento estos dos sectores extremistas entiendan que todo
depende del equilibrio, y que cuando la balanza se inclina para un lado nada
puede estar bien.
deysisnhn@gmail.com



