“El hombre que se aparece en el puente Tampico”
Tampico,Tamps.(30 Octubre 2016) Me llamo Mariana, tengo 23 años de edad, y este es mi relato. Me gusta mucho hacer deporte, soy profesora de Educación Física en una escuela
particular de aquí, en Tampico. Todos los días
me levanto a las 05:00 horas, y
salgo a correr por el bulevar López Mateos,
hasta llegar al puente Tampico, el cual une al estado de Veracruz, con
Tamaulipas.
Uno de esos días, observé la silueta de una persona, era un hombre, estaba pegado al barandal,
primero traté de ignorarlo al pasar a su
lado, aunque era imposible, así que de
reojo observaba sus movimientos, realmente temía que me quisiera hacer algo,
atacarme, o qué sé yo. (Ante la
inseguridad en que vivimos), Debido a
que a esa hora hay muy poco tránsito de personas, y de unidades. Pero no, el
hombre tenía la cabeza agachada, la mirada
escondida, y así pasaron más días, él presente en el puente.
En mis recorridos, observaba a esa persona ya sea por el carril
de ida, o en el contrario, lo único extraño
es que nunca volteaba a verme, siempre
con la cabeza abajo, como si ocultara
algo, y yo no lograba verlo de forma directa a los ojos, eso me llena de curiosidad y asombro, y a su
vez de desconfianza. Al paso de los
días y al mirarlo constantemente su presencia se hizo algo natural. Incluso al
pasar a su lado yo lo saludaba, le
decía: ¡Buenos Días¡ Aunque nunca obtuve respuesta alguna.
Así que una de tantas veces, yo pasaba, recorría el puente, y vi
esa misma silueta, era un hombre que
oscilaba entre los 40 y los 50 años, a diferencia que los otros días, esta vez
se encontraba arriba del barandal, como queriéndose aventar a las
caudalosa aguas del río Pánuco, eso me
alteró, me puse muy nerviosa, al pensar
que trataba de suicidarse, seguí
trotando y, al pasar a su lado intenté
abrazarlo, para jalarlo a piso firme,
pero cual sería mi sorpresa, no agarré nada, no sujete a nadie, no abrecé nada,
de inmediato me asomé al vacío, escuche atentamente, esperaba oír el momento exacto, del golpe, en que el cuerpo del hombre se
internara en la profundidad del río, sin embargo, no se escuchó nada, simplemente esa silueta se había evaporado, se esfumó
entre la nada, frente a mí, en mis ojos, lo cual me aterró, quedé llena de
miedo, mi piel se erizó, me paralice, no sabía si seguir corriendo o retornar a mi casa, fueron
instantes de incertidumbre, pasaron
muchas cosas por mi mente. ¿Habría sido un fantasma? Yo, realmente no creo mucho esas cosas, hasta
cierto grado soy escéptica, pero lo viví,
nadie me lo contó.
Tenía ya 20 días viéndolo
a diario, incluso su presencia me llegó a resultar familiar, pero tras vivir
esa experiencia que me dejó pensativa, y llena de pánico, decidí ya no ir a correr al puente
Tampico, no encontraba lógica en lo que
había vivido, llegué a pensar que era
alucinaciones en mi cabeza, en mis ratos
libres pensaba en él, en que si volvía a ir al puente y me lo tapara,
¿Qué iba hacer yo? Como iba a reaccionar? Eran muchas preguntas sin respuesta.
Pasaron algunos días, y por fin me animé a regresar a hacer
ejercicio al puente, y efectivamente él ahí estaba, ese hombre con la cabeza cabizbaja, solo
que en el carril contrario, y cuando pasé en la misma dirección que
él, sentí escalofrío, se me enchinó la
piel, mi corazón se aceleró, pero como en las veces pasadas, él estaba inmóvil, callado,
y con la cabeza agachada, mirando al rio. Pero ¿Qué hace ahí? ¿A caso es un alma en pena de algún suicida
que se arrojó el puente? ¿Alguien más lo ha
visto?
Cabe señalar que el puente Tampico ha sido escenario de personas que agobiadas en su
problemas deciden escapar por la puerta falsa,
y se han quitado la vida arrojándose
de esta infraestructura que mide 185 metros de altura y mil 1543 metros de longitud, el cual fue inaugurado el 17 de Octubre de
1988, mismo día en que un hombre se
aventó de este, para terminar con su existir.
Escrito
adaptado por Gregory Quintero, agradecemos las facilidades “Historias y leyendas paranormales de Tampico,
Madero y Altamira”.



