El GIEI y los fallos del sistema
26 de Abril de 2016
Hace unas semanas acudí a una cena que tuvimos varios periodistas con dos integrantes del GIEI. Hablamos de la investigación del caso Ayotzinapa, de la negativa del Ejército a entrevistarse con ellos. Hablamos sobre la disposición de la PGR a cargo de Arely Gómez. Nos contaron que la procuradora, junto con Eber Betanzos, subprocurador de Derechos Humanos de la PGR, les abrieron todos los expedientes: luz verde a todas sus peticiones para no entorpecer el trabajo que realizaron. Y luego, el informe que conocimos el domingo pasado. Acaso se tuvieron que enfrentar a dos grandes murallas que no pudieron atravesar. Una que levantaron los miembros remanentes de la PGR de Murillo Karam; la otra que se construyó a partir de la negativa de la Sedena y la Segob para que los integrantes del GIEI se entrevistaran con los militares del 27 batallón para conocer su versión sobre lo ocurrido en septiembre de 2014. En próximos días, los seis especialistas que llegaron para coadyuvar en la investigación de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, se irán del país dejándonos una serie de recomendaciones en torno a los fallos sistémicos de la investigación para la impartición de justicia que arrastra fallas de decenas de años que parecen desdibujarse en su compresión e implementación, las mismas que se han convertido en la perfecta vía de escape para tanto delincuente identificado y hasta confesos. “La búsqueda era una consecuencia de una medida cautelar. Pero la mayor función de la búsqueda y la investigación está en la institucionalidad mexicana...”, me dijo en entrevista Ángela Buitrago cuando le pregunté sobre lo que el análisis que ella junto a los otros cinco integrantes del GIEI, les había arrojado como conclusión. Y tal como se evidencia en las 22 recomendaciones que escribieron en su informe final, el problema principal es sistémico. Para este asunto desde luego que lo que más nos importa es llegar a una certeza real, tangible que nos diga qué fue lo que sucedió con los 43 estudiantes de la Normal Raúl Isidro Burgos. Y no es que no se tengan líneas de investigación, no es que lo hecho haya estado del todo mal. El mismo GIEI ha validado que se logró la identificación de Alexander Mora Venancio, uno de los 43 jóvenes desaparecidos. Pero lo que igualmente señalan son las varias omisiones y faltas al debido proceso que la PGR de Murillo Karam realizó para armar lo que llamó su “verdad histórica”, de ahí que aquellos remanentes dentro de la institución defiendan tanto el trabajo que realizaron y por eso las negativas para colaborar con los expertos extranjeros.
El gran cáncer de nuestro país no sólo es la corrupción, sino también los vacíos que se permiten los funcionarios. ¿Qué tendría que decir hoy Tomás Zerón de Luciosobre lo evidenciado el domingo? ¿Acaso no conoce el debido proceso? ¿O será que lo violentó? ¿Qué tendrían que decir Murillo u Osorio Chong sobre las contradicciones en la investigación?
Más allá de este caso, ¿qué harán esas autoridades para resolver la debida impartición de justicia? Así como los expertos enlistaron sus recomendaciones, nosotros podríamos hacer aquí una lista de todos aquellos casos en los que el debido proceso se ha violentado y ha dejado en libertad a delincuentes y encerrado a personas inocentes. Si la estancia de los expertos no nos llevó a mejores pistas sobre el paradero de los normalistas, sí evidenció el porqué se ha fallado en este caso. La enfermedad está ahí y si no se atiende se no se logrará resolver ni éste ni ningún otro caso de los que arrastramos. Y como me decía Jorge Castañeda ayer en entrevista: “ya parecen Frank Underwood en la última temporada: no buscan una segunda opinión... parece que buscan, tan sólo, una opinión diferente”.
ADDENDUM: a poco menos de tres años de la elección presidencial, pareciera que hoy la baraja se encontraría definida. Los encuestados por BGC-Excélsior ya ven con claridad quiénes serían los candidatos de cada partido: AMLO por Morena,Margarita Zavala por el PAN, Osorio Chong por el PRI y Mancera por el PRD. ¿Podrá pasar algo en estos meses que modifique estos anticipados momios? No sabemos, pero sí sabemos que los inesperados “imponderables” no son el fuerte de ninguno de los arriba mencionados.
Excelsior



