El gasolinazo que viene
19 Diciembre 2017
El gasolinazo que viene
Campanario/Martín Sánchez Treviño
A
días de que se libere el precio de la gasolina en el territorio mexicano, la
asociación mexicana de empresarios gasolineros y la petrolera mexicana no se
ponen de acuerdo para dar una misma versión a los consumidores, respecto al
desabasto del carburante del cual hay desabasto en siete estados de la
república mexicana.
Oficialmente
la petrolera mexicana argumenta que el desabasto se debe a las condiciones no
favorables para que los buques que transportan el combustible puedan entrar a
los puertos mexicanos para hacer las entregas correspondientes.
Mientras
que la versión de la asociación de gasolineros aseguran que se debe al pasivo
que arrastra Pemex con los proveedores de gasolinas, con los cuales la deuda supera
las expectativas de pago y se niegan a descargar y aseguran que en el momento
que se cubra el adeudo se descarga el combustible.
Esta
segunda versión parece la de mayor credibilidad, ya que la petrolera es una de
las empresas mexicanas con la deuda más alta, con la fuga de capitales más
escandalosos y con expectativas negativas para los próximos años, a pesar de
tener inversiones con importantes empresas petroleras europeas.
La
petrolera argumentas que en los siete estados donde hay desabasto se debe a que
el precio de la gasolina será liberado a partir del primero de enero y sugiere
que los distribuidores esconden la gasolina hasta el primero de enero, pero da la casualidad que no en
todos los estados donde el precio del carburante se liberara a partir del
primero de enero es donde hay desabasto.
Los estados donde se prevé que se
libera el precio a partir del mes de enero son Baja California y Sonora y estas
no figuran en las entidades con desabasto. Y en el segundo bloque de estados
donde se liberara el precio, figuran Chihuahua y Coahuila, en los cuales sí hay
desabasto, pero esto ocurriría no en enero sino hasta el mes de abril, lo mismo
que en Nuevo León y Tamaulipas.
Otras
versiones de la empresa aseguran que algunos desabastos se debe a inventarios
propios de fin de fin de año.
Lo
cierto es que a partir del mes enero con la liberación del precio de la
gasolina, el carburante podría llegar a tasarse al nivel de la paridad del peso
y el dólar. Es decir alrededor de los 20 pesos el litro.
No
es una nota agradable para los mexicanos, ya que para el 2017 se advierte una
recesión severa con un crecimiento inferior al 2 por ciento, con gravámenes
relevantes en la mayoría de los 32 estados de la república mexicana y con un
precio liberado de la gasolina, definitivamente que los enterados en materia de
economía pronostican que la inflación rebase con creces el índice porcentual
del crecimiento económico pronosticado por la secretaría de hacienda federal y
el Banco de México.
Por lo mismo la recomendación de los asesores
financieros es que los ciudadanos se abstengan de excederse en las compras
presentes y a futuro, así como evitar compromisos que rebasen su capacidad de
pago para los primeros tres bimestres del próximo año, por lo efectos
colaterales del incremento en los carburantes.
Pero
también recomiendan previsiones, por el inicio del gobierno de Donald Trump en
Estados Unidos, ya que si cumple cabalmente sus compromisos de campaña. Habrá
que esperar cuales serán los candados que aplique a los exportadores mexicanos
que exportan algunos productos por ese país a otros mercados internacionales.
En otro tópico, los
amigos de Tomas Yarrington desaparecieron de la geografía tamaulipeca, no sólo
por la llegada del gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, sino también
porque temen que las pesquisas de las investigaciones en torno al ex gobernador
los alcancen. Sobre todo los notarios de este, entre los que figura un flamante
diputado del tricolor en la cámara tamaulipeca de diputados locales.



