¿El Bronco o el nuevo Fox?

11 Junio 2015

Cuando las posibilidades son pocas y cuando son el motivo del hartazgo ciudadano, al llegar voces que refrescan el discurso, éstas sobresalen. Así le pasó a Vicente Fox cuando, siendo gobernador de Guanajuato, hacía reír con la irreverencia de sus declaraciones pero, al mismo tiempo, ponía nervioso a más de uno. Esto le sirvió para andar por un camino terso, primero, rumbo a la candidatura presidencial de su partido —el PAN—; después, durante la campaña que lo enfrentó a Francisco Labastida y Cuauhtémoc Cárdenas. Previo a su victoria en las urnas, Fox soltó los que se convertirían en los grandes momentos de su campaña. Aquel: “¡Hoy, hoy, hoy!”, espontáneamente mencionado, el cual capitalizaron como marca y slogan de su campaña.

Vicente Fox no sólo pasó a la historia del país como el primer Presidente de la alternancia democrática, el que sacó al PRI de Los Pinos, sino también como uno mucho menos estoico, acartonado y ceremonioso. No le gustaban los protocolos. Fue el primero en saludar a su familia antes que a los políticos cuando dirigía discursos. Bueno, hasta a la Virgen de Guadalupe. El presidente payaso, dicen unos, el genio involuntario de la comunicación política, aseguran otros. Ocurrencias por aquí y por allá, mismas que no han cesado. Así es él, así ha sido siempre. Esa personalidad lo hizo convertirse en el personaje político que supo cómo proyectarse para alcanzar su objetivo: la Presidencia.

Dicho lo anterior a colación del triunfo de Jaime RodríguezEl Bronco. Hace semanas —y hablando de expresidentes panistas— Felipe Calderón lo comparaba con Hugo Chávez, lo que le valió una respuesta muy al estiloBronco. Yo pensaría que este candidato independiente —aunque con mucho pasado priista— le da más un aire a Fox. Me explico: arrasó en la votación, se llevó 49% de los votos. Llega así a escenarios políticos sin la bandera de “independiente”. Aprovechó la oportunidad que por primera vez en la historia de la democracia permite a ciudadanos ser candidatos sin el respaldo de nadie, utópicamente, más que de otros ciudadanos.

Al igual que FoxEl Bronco destacó por ser un candidato irreverente, altanero, retador. Su discurso está plagado de frases que cualquier ciudadano aspira escuchar. Bastó escuchar la respuesta a Calderón. O cuando su exesposa lo acusó por agresión física. Le habló “a la raza”, como él mismo llamaba a quienes asistían a sus eventos. También aprovechó la tecnología, mandó a hacer un videojuego llamado “Ponte Bronco”, que simulaba una carrera en un hipódromo, donde los contrincantes eran caballos del color de sus rivales políticos. Además, las tradicionales pintas en bardas fueron, más bien, un juego de frases parecidas al movimiento #AcciónPoética que inició en Twitter.

El Bronco despertó gran expectativa en medios internacionales. The New York Times le dedicó un editorial titulado “El Bronco: tajante y constantemente vulgar, decidido a conquistar Nuevo León”. El verdadero reto del nuevo gobernador será demostrar haber dejado atrás ese pasado partidista y lograr construir los puentes para gobernar. ¿Se animará a investigar a su antecesorRodrigo Medina, acusado por corrupción? Y, claro, no dedicarse exclusivamente a su intento por alcanzar una candidatura en 2018. Porque entusiasmado ya está. Como tantos otros posibles “independientes”.

ADDENDUM: El secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, entregó en la sede de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la ratificación de México al Convenio 138 sobre la edad mínima para trabajar. Nuestro país es el primero de América del Norte en ratificar que ningún menor a 15 años comience a trabajar. Los más beneficiados, claro, serán los niños en el campo mexicano.