Donde quiera se cuecen habas
Por: Martín Sánchez
Treviño
La capital tamaulipeca tuvo un fin
de semana estresante, en el mundillo de los partidos políticos que disputan el
poder en esta entidad. Me refiero a los partidos Revolucionario Institucional y
Acción Nacional, donde celebraron la inscripción de sus prospectos al gobierno
de entidad bajo el titulo de precandidatos. Y de esa manera disfrutar del
beneficio que les ofrece la ley electoral de Tamaulipas que ellos mismos
elaboraron y aprobaron a través de sus legisladores.
La reacción fue la misma en los
militantes de los dos institutos políticos que aspiran a un puesto de elección
popular. En el tricolor un priísta prominente, como es Enrique Cárdenas del
Avellano, no asistió al evento público donde el ganador de la contienda resulto
ser Baltazar Hinojosa Ochoa.
Hecho que no deja de ser relevante,
no sólo porque Enrique Junior haya obtenido triunfos importantes en tres
contiendas electorales en dos distritos diferentes y haya ganado la presidencia
municipal en un escenario complicado para el tricolor. Sino porque representa
al grupo político del ex gobernador Enrique Cárdenas González, de quien
regiones enteras, sobre todo de priístas sigue vivo el recuerdo de la
revolución verde.
Pero además otros de los aspirantes
no se manifestaron satisfechos, apenas concluyo el evento en la explana del
tricolor donde el matamorense se ungió como precandidato, ellos abandonaron el
lugar como fue el caso de Marco Antonio Bernal Gutiérrez, Alejandro Guevara Cobos
y Mercedes Guillén Vicente.
Bernal fue el primero en bajar del
templete del tricolor, sin pronunciar palabra se retiro del lugar. El joven
Guevara a su paso alcanzó a comentar, me exigieron disciplina…que quieren que
haga?, les dijo a unos de sus simpatizantes. Mercedes mejor conocida como
Paloma fue más explícita, casi lo grita a los cuatro vientos, “estuvo cabrona
la contienda interna”.
Ramiro Ramos y Alejandro Etienne son
dos buenos hombres, ellos solo buscan conservar sus chambas, lograr sus metas a
corto plazo y esperar tiempos mejores, la “derrota” les dolió más a sus
seguidores que a ellos. Porque sabían bien, entendieron, que su juego era una
cascarita llanera, no de grandes ligas.
Por lo mismo el precandidato
priístas tiene un reto importante por superar. Lo de siempre y propio de esta
entidad, reconstruir la unidad, porque los grupos regionales del tricolor son
así. Apasionados por sus preferencias y lentos para sumarse a un proyecto
diferente.
El tiempo sabio y consejero, dirá cual será el
premio de consolación para cada uno de los derrotados en este proceso interno
del tricolor. Porque así es como se las arreglan los priístas. Aunque algunos
de estos seis contendientes sabían que jugaban a perder.
Donde también no curten mal las
baquetas es el partido azul, porque si en la asamblea de priístas hubo un gran
ausente que fue Quique Cárdenas, en el albiazul no asistieron la presidenta
municipal de Matamoros Leticia Salazar Vázquez y el presidente municipal de
Nuevo Laredo Carlos Cantú Villarreal, también aspirantes a la candidatura de
gobernador por ese partido.
Aunque Francisco García, atajó por
todos los frentes a los reporteros que le cuestionaron sobre esas ausencias,
convencido aseveró que desde el territorio fronterizo, los dos alcaldes panistas
tamaulipecos jugaran en su cancha y no en la enfrente.
Aunque el acto de Baltazar Hinojosa
se vio más sobrado que el de Francisco Javier, por la logística a la vieja usansa del tricolor, Pancho Javier
aseguro que el 60 por ciento de los tamaulipecos piden la llegada de una nueva
fuerza al gobierno de esta entidad.
En otro asunto, el próximo martes el árbitro electoral dictaminará si se le acepta o no la solicitud para ser aspirante a Xico a una candidatura independiente por la presidencia municipal de la capital del estado.



