Diplomacia intelectual

EXCELSIOR

30 Octubre 2013


Para México, la vida diplomática siempre ha sido un tema importante en su agenda. Para muestra fue la atención que el gobierno recién electo deEnrique Peña Nieto daba a los medios internacionales. Entrevistas por aquí y allá, así como visitas y presencia en un momento en que se urgía por que de nuestro país se hablara mejor. Llevábamos ya varios años (al menos un sexenio) siendo noticia en el mundo por asuntos del crimen organizado. El Mexican Moment, que sirvió en mucho para que el gobierno de Peña Nieto, empezara con buenas expectativas en el extranjero.

Hace unos días, el gobierno federal envió al Senado una lista con nombres de personajes que, de ser ratificados, ocuparían las embajadas de México en varios países. Uno de ellos es Fernando Castro Trenti, quien hace apenas unos meses perdía la gubernatura de Baja California. Él estaría arribando a la representación mexicana en Argentina.

Pero hay una designación en especial que, de hacerse oficial, sólo con el visto bueno del Senado, estaría llevando al Servicio Exterior Mexicano a un camino por demás necesario. Con la ratificación, Diego Gómez Pickering, llegaría al frente de la diplomacia mexicana en Reino Unido e Irlanda. Esta es la segunda embajada más importante de México, apenas después de la de Estados Unidos. Lleva diez meses sin titular, desde la salida de Eduardo Medina Mora, quien se fue a lo propio tras el llamado de Enrique Peña Nieto, a la representación mexicana en Washington.

Gómez Pickering es una de las mentes jóvenes más brillantes del país; no rebasa los 40 años de edad. Sabe de Servicio Exterior, conoce la vida diplomática. Tiene, en suma, experiencia y credenciales suficientes para incorporarse a la embajada de México ante el Reino Unido: fue agregado cultural de México en Kenia; además, tiene una amplia trayectoria en consultorías de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la Organización Internacional del Trabajo y el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer.

Un basto currículo a la que se suman la publicación de La foto del recuerdoAgua: usos, abusos, problemas, solucionesMéxico visto por sus niños y Los jueves de Nairobi. La última vez que hablé con él en una entrevista en Hora Capital de Reporte 98.5, fue a razón de la publicación de La primavera de Damasco, una crónica sobre su estancia en Siria.

Que él esté propuesto para la segunda embajada más importante, como escribía ayer Genaro Lozano en Reforma sobre el nombramiento: “Histórico porque la juventud de Gómez Pickering y su vena diversa podría sacudir a un sector tradicionalista que necesita ser sacudido para transformar la forma en la que se ejerce la diplomacia pública mexicana...”. Y es que, en efecto, es una señal de que el gobierno federal le está apostando a un servicio exterior que forme una carrera diplomática mucho más intelectual, que permita la diversidad de ideas, alejadas por completo de la imposición política.