Desesperación en grupos regionales del tricolor
Desesperación
en grupos regionales del tricolor
Campanario/Martín
Sánchez Treviño
14
Noviembre 2017
Los dos partidos que disputan los
cargos públicos en Tamaulipas, como son el PRI y el PAN hacen labor de
convencimiento en los 43 municipios tamaulipecos y los distritos electorales
donde habrá elecciones locales, lo propio hacen en los distritos donde habrá
elecciones de diputados federales y Presidente de la República. Pero los grupos
tradicionales hegemónicos están quietos, esperan señales y hay desesperación,
porque no son los tiempos del tricolor y el estilo del albiazul tiene móviles
diferentes.
Los mismos legisladores que buscan
repetir en la legislatura federal, aunque solo hay dos senadurías y las
expectativas no son alagueñas, ya que la
senaduría del ex gobernador del “maharasi” como es Manuel Cavazos Lerma es por
primera minoría, porque ciertamente no la obtuvo en los tribunal, sino en la
dadiva electoral.
En tanto, que a nivel local los
aspirantes a legislaturas locales y hasta regidurías no se diga presidencias
municipales, los grupos tradicionales de los municipios fronterizos, del centro
y sur de la entidad andan huido del quehacer político.
En las 11 cabeceras regionales donde
se hace política los grupos están encontrados, hay un repudio mutuo en las
bases del tricolor, hay algunos municipios de esos once, donde ni siquiera han
logrado acuerdos para designar a un dirigente municipal, como es Nuevo Laredo,
un frente importante en disputa por las dos fuerzas políticas.
Circunstancia que favorece al
Partido Acción Nacional, en cuya región fue capaz de ganar en la elección
anterior que favoreció Enrique Rivas Cuellar, con el ex alcalde Carlos
Cantúrosas Villarreal en contra y que hoy parece estar “en capilla”.
Algo similar sucede en el ex solido
sur, donde la sede del poder político sigue siendo el Puerto de Tampico, donde
la maestra priísta Magdalena Peraza Guerra es capaz no solo de entregar a su
dirigente magisterial Rigoberto Guevara Vázquez, sino también tiene el cinismo
suficiente para aportar bastos elementos, para que la fiscalía especializada
contra la corrupción, lleve a la cárcel a su sucesor y antecesor Gustavo Torres
Salinas, junto con sus jefes de prensa.
La ausencia de liderazgo en el PRI
ha provocado que los propios priístas ofrezcan sus servicios a la nueva clase
política, ya que buscan transitar por lo menos en los cinco años restantes de
la presente administración. Por lo pronto y si hacer alarde, Acción Nacional
lleva la delantera en los municipios donde tradicionalmente ha campeado la
inseguridad.
Asimismo no hay que perder de vista
la mano del secretario general de gobierno César Augusto Verastegui Ostos,
quien sigue teniendo en control de los panistas y también de los priístas.
Aunque no lo dice ni lo van replicar, pero es a quien obedece el dirigente
estatal del PRI Sergio Guajardo Maldonado, quien da la impresión de atender a
“juntillas” las recomendaciones de sus hermanos.
Una tercera fuerza política que pudiera
emerger en Tamaulipas a partir de la elección del 2018 es Morena, pero con solo
identificar en esta entidad a profesores faltistas, aviadores y trinqueteros, como
son el representante ante la vocalía electoral y el Instituto Electoral de
Tamaulipas, es suficiente para que la premisa anterior resulte insostenible.



