Desaparición de poderes en Tamaulipas
13 Mayo 2016
Por: David Castellanos Terán
La desaparición de poderes es una facultad del presidente de la republica a través del Senado para sustituir los poderes públicos de una fallida entidad federativa. En Tamaulipas se ha aplicado este proceso legal en cinco ocasiones en 1918, 1919, 1920, 1924 y 1947 en este último episodio, el gobernador Hugo Pedro González, fue acusado de solapar el crimen contra un periodista, hechos descritos en el libro “Historia de dos crímenes” del escritor, Manuel Alfonso de los Reyes Villarreal (1959 -2015)
Luego de que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se dio un balazo en el pie al retirar el registro a tres de sus candidatos a presidentes municipales por inclinarse a favor del aspirante de Acción Nacional a la gubernatura del estado, Francisco Javier García Cabeza de Vaca y tras el intento fallido de querer engañar al electorado con la filtración de una fotografía de civiles armados en una camioneta con logotipos de Cabeza de Vaca; ahora el Partido de la Revolución Democrática (PRD) pide que se anule la elección en los municipios de Hidalgo, Villagrán y Mainero, desde donde salieron los priistas manifestando su repudio, no a Baltazar Hinojosa, sino al actual gobierno priista tamulipeco.
Anular la elección en estos tres municipios como solicita el PRD, obligaría al órgano electoral, echar un vistazo a la situación actual en Reynosa donde cotidianamente la violencia tiene más actividad que el mismo alcalde, José Elías Leal; de la misma manera debería analizar a conciencia el reporte de seguridad en la ciudad de Nuevo Laredo, donde no solo el crimen organizado tiene el control absoluto del municipio, sino que es capaz de desaparecer y asesinar a los funcionarios municipales como le sucedió al ex alcalde, Benjamín Galván Gómez, administración 2011- 2013 quien cinco meses después de culminar su mandato, fue plagiado afuera de su domicilio por un grupo criminal; de lo que acontece en ciudad Victoria, capital del estado y en donde vive el gobernador, es por demás conocido: ejecutados, agresiones al comercio, balaceras, persecuciones e incluso mensajes y advertencias directas al jefe del ejecutivo.
Por eso lo que pide el perredismo tamaulipeco, lejos de ayudar, perjudica al gobierno de Egidio Torre, ¿Por qué no solicitaron antes la anulación? ¿Acaso pretenden que por sexta ocasión el Senado, suprima los poderes en Tamaulipas para que se imponga a un personaje más ligado al jefe Peña Nieto? Porque si piden anulación en tres municipios, habría que ser realistas y hacer un análisis real de tooodoooo el estado.
Pero dejando de lado las especulaciones. El que crece como la espuma mientras priistas y panistas se rasgan las medias, es el candidato independiente, Francisco Chavira Martínez, un ex perredista encarcelado por Egidio Torre Cantú al inicio de su sexenio para legitimar su mando; Chavira, se auto expulsó del PRD de Tamaulipas y continuó su lucha contra la desigualdad, llegando a convertirse en un líder social sin partido que hoy a “rio revuelto”, reuniendo los conflictos entre PRI y PAN, más el enojo de la ciudadanía tamaulipeca para con estos dos partidos políticos, tiene un poco más de posibilidades de ganar, ya que se presume ha superado en la intención del voto a Gustavo Cárdenas, candidato de Movimiento Ciudadano a gobernador de Tamaulipas.
En la otra realidad de la democracia local, Chavira, está exhortando al resto de los aspirantes para que se sumen a su proyecto y que juntos hagan un frente común en contra el PRI, partido al que responsabiliza de la actual crisis económica, de inseguridad, desempleo y temor social que vive Tamaulipas.
¿Es Chavira el caballo negro de la elección o simplemente está anunciando su inclinación por el Senador con licencia Cabeza de Vaca?



