La esfingue de Rodolfito
Por: Martín Sánchez Trevino
De línea a línea/La esfingue de Rodolfito
El hombre nació en
1964, ayer domingo cumpliría 52 años, fue acribillado de 24 balazos –según la
necropsia de ley, cuando se dirigía al aeropuerto Pedro José Méndez en la
víspera de ser electo gobernador tamaulipeco, la misma suerte tuvieron dos de
sus escoltas y uno de sus amigos, uno de su parientes resulto herido lo mismo
que su asistente.
Ayer sus familias lo homenajearon,
le pronunciaron discursos y palabras como si estuviera vivo, develaron una
escultura más, de las que desde hace casi seis años se construyen en esta
entidad, así como para que el pueblo tamaulipeco sobre todo los victorence no
lo olviden.
La esfinge labrada en fierro con
acabado de cobre y latón muestra al hombre de bigote tupido, con la mano
derecha empuñada como echado pa” adelante, pantalón tipo docker, pelo peinado
hacia atrás, un escapulario de las vírgenes de Guadalupe y del Carmen cuelgan
de su cuello, una camisa con cuello tipo button downi, sus botas vaqueras
chatas, conocidas como “trompa de marrano”, sin los logos del PRI ni su nombre
gravado, que no son como las que portaba el día de la tragedia. Aquellas, tenían
en un lado las iniciales del PRI y el otro las primeras letras de su nombre y
apellidos, RTC.
En la fila de oradores estuvieron
Jorge Salinas Treviño, Norberto Treviño García Manso y Egidio Torre López,
descendiente de Torre Repeto, padre de los Torre Cantú. El primero destacó que
un líder como Rodolfo es para siempre, el segundo estableció, esté es mi
homenaje.
Don Egidio de chaleco negro, camisa blanca, pantalón negro y mocasines
negros, con un nudo en la garganta que se dilató conforme soltó las primeras
palabras del discurso, dijo ante el
murmullo de una fuente contigua a la estatua rígida y fría de su hijo.
De espaldas a la esfingue y de
frente a sus parientes afirmó, que el liderazgo de su hijo difunto, trasciende
el tiempo y el espacio, su fuerza nos inspiró, fue el líder que transito tendiendo
la mano, haciendo el bien. Yo lo ví..abriendo la cartera para ayudar a quienes
solicitaban su ayuda. Su nobleza, su ternura, es paz y tranquilidad para
nosotros.
El auditorio compuesto de funcionarios y
empleados gubernamentales, se mantuvo atento, en la primera fila estaba el
gobernador Egidio Torre Cantú, a su derecha su esposa María del Pilar, a su
izquierda su hermanas entre ellas Beba la esposa de su hermano, la sección
oriente la ocupaba la familia Torre, cuñados, cuñadas, sobrinos y descendientes
políticos.
En la sección poniente solo
empleados de la secretaria de salud. Contiguos al sur, El Bolillo Alejandro
Martínez, que sobrevivió a la agresión aquel 28 de Junio del 2010, Blas Gil ex
secretario privado y sobreviviente del malogrado Banrural, Pablo Zarate el
amigo de Tomás Yarrington. Al norte estaba parte gabinete, el secretario del
trabajo, Rene Salinas Treviño titular de la Seduma, la contralora Gilda
Cavazos, el secretario Herminio Garza Palacios, Alejandro Ostos quien se frota
las manos para estar en el próximo sexenio. Norberto Treviño y la seudo
historiadora titular de la Cultura y las Artes, la hija de Chicha Cabriales.
En la primera fila al sureste del
recinto, Hernán de la Garza titular del poder judicial, Rafa González Benavides
dirigente del otrora partidazo, el alcalde victorense Fernando Méndez Cantú,
Silvestre Abrego Adame el dueño del dinero oficial, Manuel Rodríguez Morales secretario de obras públicas. Los
demás eran colados o achichincles.
De
la escalinata, como bajando “del cielo”, dos trompetistas, cuatro violinistas,
un guitarrista, una biguela también conocida como guitarra sexta, sublemaron la
emotividad del acto. Las trompetas adelantaba la introducción de las mañanitas,
la concurrencia aplaudió. En los ojos de Beba y don Egidio se asomaron las
lagrimas del recuerdo. La familia Torre Cantú posó para la salutación. Por la
mañana los priístas hicieron lo propio en la explanada de ese partido. Allá el
orador fue Carlos Morris Torre. Allí estuvo Baltazar Hinojosa, quien ayer fue
aclamado por los priístas como precandidato del tricolor.
Xico
Independiente cabalgó con cientos de amigos, comió con ellos y obtuvo miles de
firmas, para acreditarse ante el árbitro electoral.
En el malogrado Pan se registraron Arturo Soto como precandidato de ese partido a la presidencia municipal capitalina, lo propio hizo Maki Ortiz por la alcaldía fronteriza de Reynosa



