Cuando la almas no quieren irse
24 Abril 2017
Sección: Historias de Ultratumba y Paranormal de Tampico
Cuando la almas no quieren irse
Por Vanessa Gutiérrez/Ordenador
El piloto Gabriel se quedó atónito ante las fallas que registró la avioneta Cessna que salía de Tampico, los indicadores se hallaban a punto de estallar, sin embargo no estaba preparado para conocer una verdad de ultratumba.
Vivimos en un solo lugar en este planeta que da la impresión que cuando hemos fallecido y nos van a sepultar en otro sitio totalmente distinto pareciera que nuestra alma se resiste a migrar, pues no quiere dejar atrás a los seres que en vida trató.
Eso pasa en determinadas ocasiones, como cuando sin darle importancia al hecho, el ataúd que hacemos descender en la fosa en el Cementerio Municipal "se atora" tantas veces que nos cubre un largo escalofrío si es que somos testigos de esa renuencia de nuestro ser querido por dejar el espacio físico.
Corría el año de 2001. Una prominente abogada, Lucero, originaria del Distrito Federal pero tampiqueña por adopción, falleció abruptamente en carretera. La terrible colisión acontecida en el norte de Veracruz causó tanto espasmo entre habitantes y amigos de ella porque delante suyo había un promisorio futuro como abogada, funcionaria y política. Cientos de personas dolientes acudieron al velorio. Igual o mayor cifra la despidieron en el aeropuerto de Tampico, pues la familia la sepultaría en la capital del país.
Lágrimas, dolor, muestras de cariño popular envolvieron el ataúd que guardaba sus restos. La aeronave se dispuso a tomar pista. El piloto había pedido permiso para despegar. En el aire apenas unos dos minutos después los controles del avión indicaban un grave daño en el motor. El piloto Gabriel hizo la llamada de emergencia. Tuvo prioridad para aterrizar de parte de la torre de control.
Una vez en el hangar los mecánicos no encontraron falla alguna después de una revisión computarizada del aparato. Ningún equipo tenía problema alguno. La aeronave fue despachada casi media hora después de auscultación detallada. Hizo el viaje en su segundo intento sin mayores contratiempos. Pero los dolientes de la abogada que la despidieron en el aeropuerto de Tampico quedaron impresionados al igual que el capitán Gabriel por la negativa de su alma de dejar esta tierra que la adoptó y que seguramente desde ultratumba pedía a gritos que la sepultaran aquí para seguir estando rodeada de los amigos que la quisieron aunque nadie hizo caso de esa macabra resistencia.



