Cómo funciona el reloj más complicado del mundo

El reloj artesanal más complicado, el denominado Henry Graves Supercomplication, se vendió en una subasta esta semana por US$21,3 millones. Pero, ¿por qué dicen que es tan complicado?

"Complicación" es un término técnico que se usa para referirse a cualquier característica en un reloj que suponga una añadidura a la función básica de decir la hora y Henry Graves Junior, su dueño originario, quería tener más que ningún otro.

El Supercomplication, hecho por Patek Philippe en 1932, tiene 24 características añadidas que incluyen unos carrillones al estilo de los de la abadía de Westminster de Londres, un calendario perpetuo, las horas de amanecer y puesta de Sol y un mapa celestial de Nueva York, tal y como se veía desde el apartamento de Graves Junior de la Quinta Avenida.

Pero pese a sus deseos de ver el tiempo "de manera tan extravagante, era un hombre excepcionalmente tranquilo", afirma Stacy Perman, autor de "A Grand Complication".

Su padre era "un personaje de la edad dorada de las finanzas estadounidenses", pero Graves era más un tipo de buen vivir.

También era banquero, pero no "de nueve a cinco", apunta Perman, en referencia de los horarios de oficina.

El dueño del reloj más complicado del mundo vivió el final de la "edad de oro de los fabricantes de relojes artesanales".

"Hasta el advenimiento de los automóviles, eran considerados como los fabricantes más innovadores del mundo", explica Perman.

Del reloj de Packard al de Graves:

Graves era un gran deportista, lo que pudo haberle llevado al cada vez más competitivo campo de la fabricación de relojes.

El concurso del Observatorio del Tiempo de Ginebra, las "Olimpiadas de los relojes", como los decribe Perman, comparaba unos relojes con otros por premios, y Graves se interesó mucho por ello.