"Comandanta Esmeralda", Historia de periodistas

*Historias de Periodistas*


Por Baldemar Mijangos


Tampico,Tamps. (26 Enero 2018)Eran los tiempos de Ernesto Zedillo Ponce de León. Era alcalde de Tampico Diego Alonso Hinojosa Aguerrevere. El 1 de mayo de 1996 el desfile obrero fue distinto, quizá no mucho que otros años pero tuvo un ingrediente extra.


Nos encontrábamos en frente del Palacio Municipal Paulo Monsiváis y yo presenciando la parada obrera. No había templete oficial porque el Ayuntamiento se entiende lo administraba un empresario. Se acercó a nosotros Víctor Zenón Vargas Cruz, opositor y activista social, para decirnos que a la vuelta, es decir, en la esquina de las calles 20 de Noviembre y Altamira, se estaban repartiendo volantes o comunicados del Ejército Popular Revolucionario, el EPR, a los trabajadores que desfilaban.


Para no movernos comisionamos a una novel reportera del noticiero Banda Informativa de la estación Radio 13 para que nos trajera unos para saber qué informaban los rebeldes. Al paso de unos 10 minutos o poco más la reportera Esmeralda no aparecía ni ella ni los comunicados eperristas. Decidimos ir a buscarla. Paulo se iba a ir por la calle Emilio Carranza y yo por Colón para salir a Altamira. No fue necesario. Ya venía.


Sin embargo, caminaba sobre la Escuela Primaria José María Gajá y se regresaba. Era extraño. Avanzaba y se regresaba. Entonces le llamé. Ven, le dije, al lado un hombre robusto de estatura baja la seguía. Entonces todo tomó forma. Se trataba de un elemento del Ejército Mexicano. De una oficina o departamento llamado de Inteligencia Militar. Pretendía quitarle los comunicados del EPR.


Esmeralda en un afán por cumplir la misión había agarrado una bolsa con unos 600 comunicados que estaba en el suelo para que los leyéramos seguramente; bueno, sí, le había dicho, hay algunos tirados en esa esquina, tráetelos todos, pero pensando que había unos seis o siete, no más de 500.


Un jefe del militar de civil, superior del otro, me dijo, estos me los vas a tener que entregar, le dije claro, sólo me quedo con unos tres. 


Ese día 1 de mayo de 1996 fue el momento que huestes del EPR estuvieron lo más cercano a Tampico; fue también el tiempo que el reportero cumplía la orden de los jefes sin cavilar.


Ese día también perdimos 597 comunicados del EPR, pero ganamos algo más que la nota exclusiva: a partir de ahí a la novel reportera se le conoció como la "Comandanta Esmeralda".