El Chepo de La Torre, sin intención de renunciar al Tri
Van tres partidos consetivos que la selección no lograr ganar un partido
Cd, México.-El DT de la selección mexicana, José Manuel de la Torre presumió
de ecuanimidad tras empatar con Costa Rica y acumular tres partidos sin ganar
en casa como también sin gol a favor, y aceptó las críticas de la gente en
contra de su equipo.
“La gente tiene derecho a expresarse. Cada cabeza es un director
técnico y respeto a cada uno de ellos, a los que piden a otro entrenador por
Twitter y a los que no están conformes, están en su derecho.”
Por lo mismo y frente a Justino Compeán, presidente de la
Femexfut y Héctor González Iñárritu, director de selecciones nacionales,
aseguró que “no ha pasado nunca por mi cabeza el renunciar. Sigo creyendo en el
equipo y en lo que se hace. Lo único que le puedo decir a la gente es que
seguimos trabajando”.
Este martes por la noche, en el enfretamienti de México-Costarrica se observó a los jugadores mexicanos envueltos en la desesperación, los jugadores del Tricolor fueron incapaces de vencer a Costa Rica y sus opciones se vuelven estrechas en una Eliminatoria que en teoría, era significativamente sencilla. Otro empate que sabe amargo.
José Manuel de la Torre no encuentra las posiciones ideales de
sus jugadores. A veces salta con Torrado y otras, como ayer, con Héctor Herrera
en la contención. Vuelve a confiar en Pablo Barrera, quien no anda fino desde
hace un buen rato. La defensa se ha vuelto dubitativa, pero lo peor es la
anemia de goles que ha atacado al equipo.
El
Tricolor lució
endeble ante los rivales que lo visitan.
Es el tercer partido consecutivo que no gana en el Estadio Azteca y que se va
en blanco en el marcador.
Costa Rica no fue la excepción, y montados en el espíritu del
Aztecazo hicieron fiesta en las gradas aún sabiendo que el partido era
sumamente difícil para ganarlo. No obstante, desde el principio su selección
mostró el músculo con un tiro de Bolaños. No iba ni un minuto de juego y Corona
ya había desviado el primero. Después vino una catarata de contragolpes, y uno
de ellos se estampó en el poste provocando un terremoto en la Selección
Mexicana.
La línea de cinco defensas que presentó Costa Rica era
inamovible, la misma película con que Jamaica y Estados Unidos se robaron
unidades y que De la Torre no alcanza a comprender. Ordenados y llenos de una
rebosante confianza, los visitantes cada vez que lograban ponerse frente a
Corona, hacían que el tiempo se detuviera; mientras los aficionados sentían que
el corazón les daba un vuelco.
Pero la penosa realidad es que México nunca fue peligroso, ni
puso a trabajar a Keylor Navas en su arco, sino todo lo contrario, lo que se
apareció a jugar fue un equipo desesperante y evaporado con los focos fundidos.
El Azteca vibró al final del juego en dos palpitaciones
disimiles, las de aquellos que pedían la salida del Chepo de la Torre y los que
en su carnaval, dueños absolutos del inmueble, regresarán a Costa Rica para
contar una buena anécdota.



