Caravanas de voluntarios para ir a dar clases en Oaxaca
Ayer, en la radio, teníamos un debate sobre el tema educativo con Blanca Heredia y Javier Aparicio. Los tres, que hemos sido profesores del CIDE, estamos a favor de la reforma educativa. En un momento dado estábamos hablando de las verdaderas víctimas de la movilización de los maestros de la Sección 22 de la CNTE: los cientos de miles de niños oaxaqueños que no han tenido clases porque sus docentes están protestando en la Ciudad de México. En eso estábamos cuando nos llegó un tuit de @LeoAgusto que leí al aire: “¿Por qué no se van los profes del CIDE a dar clases a Oaxaca ahora que los maestros están acá?”. Los tres nos volteamos a ver y dijimos al unísono: “pues yo sí iría”. Fue entonces que surgió la idea: si los maestros vinieron a secuestrar nuestra ciudad dejando sin clases a los niños oaxaqueños, ¿por qué no organizar una caravana de voluntarios dispuestos a irse al bello estado de Oaxaca a dar clases?
La idea me parece fantástica. Se trataría de un esfuerzo de la sociedad civil que está a favor de la reforma educativa y en contra de que los niños oaxaqueños estén perdiendo su ciclo escolar. Un movimiento social para contrarrestar el poder fáctico de los maestros de la Sección 22. Más allá de quejarse por estos profesores que sólo quieren preservar sus privilegios y que han venido a trastocar la normalidad de la vida capitalina, los ciudadanos demostrarían que están dispuestos a organizarse en un esfuerzo solidario a favor de las principales víctimas de esta historia que, insisto, son los niños oaxaqueños.
No sería una empresa nada fácil. Se necesita de un enorme esfuerzo de coordinación. Imagino, sin embargo, que organizaciones de la sociedad civil —como Mexicanos Primero, Consejo Ciudadano Autónomo por la Educación, Red por la Educación, Suma por la Educación o la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF)— podrían encargarse de la organización.
Supongo que los gobiernos federal y el estatal de Oaxaca también verían con buenos ojos esta iniciativa y podrían cooperar con recursos materiales y humanos para las caravanas de voluntarios que darían clases a los niños oaxaqueños. Incluso podrían ayudar, con toda transparencia, con algo del financiamiento necesario. Se me ocurre, por ejemplo, que Transparencia Mexicana podría encargarse de llevar todas las cuentas.
Luego están los medios de comunicación que también podrían promocionar una iniciativa de este tipo. Su participación es fundamental. En 2004, gracias en buena medida a los medios de comunicación masiva, se organizó una manifestación de cientos de miles de personas, de todas las clases sociales, para exigir un alto a la ola de inseguridad en la Ciudad de México.
Sospecho que hay muchos mexicanos indignados por este asunto educativo, en particular por lo que está sucediendo en Oaxaca. Pero este coraje debe convertirse en una acción positiva. Una manera de hacerlo es con esta idea de una caravana de voluntarios para ir a dar clases a Oaxaca. Enseñarle a los profesores de la Sección 22 que los mexicanos no están dispuestos a dejar solos a los niños y padres de familia de ese estado de la República, uno de los más pobres del país.
En esta coyuntura crítica todo mundo anda exigiendo que el gobierno federal, capitalino y oaxaqueño resuelvan el problema. Desde luego que tienen un papel fundamental en la solución de este tema. Pero también le corresponde a la sociedad civil poner su granito de arena. Desgraciadamente en México tenemos muy poca experiencia al respecto. Pero también es cierto que cada vez hay más jóvenes en el país dispuestos a trabajar por las causas sociales. Pienso, por ejemplo, en el movimiento #YoSoy132. ¿Cuántos de estos muchachos, que se movilizaron el año pasado para impedir el regreso del autoritarismo político, estarían dispuestos a irse a Oaxaca a dar clases?
Espero que muchos. Como espero que esta idea cuaje. Sería una extraordinaria forma de mandar un mensaje, en los hechos, de que hay mexicanos comprometidos con cambiar las reglas torcidas de la educación nacional.
Terminando el programa de radio de ayer, recibí varios mensajes de personas que se decían puestas para irse a dar clases a Oaxaca. ¿Usted se apuntaría? Yo sí.
Twitter: @leozuckermann
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