Cajera de “alcurnia”

26 Octubre 2016

Cajera de “alcurnia”

Campanario/Martín Sánchez Treviño

            Con la llegada de los vientos de cambio, algunos organismos no gubernamentales, es decir no pertenecientes al poder ejecutivo, también han sido trastocados como es el caso del Tribunal Estatal Electoral, de donde un grupo relevantes de empleados fueron comisionados a la campaña del “malogrado” candidato priísta Baltazar Hinojosa Ochoa y cuyas organismo dio muestra de generosidad en sus asignaciones salariales y compensatorias.

            La brújula de los referidos vientos apunta hacia la todavía presidenta de ese organismo electoral Marcia Laura Garza Robles, la misma que construyo una chimenea en su oficina, por aquello de su empecinado vicio hacia el tabaco.

            Según fuentes cercanas al organismo que sí es electoral y no es político como lo afirma Marcia Laura, le habrían sugerido a ellas y otros colaboradores que lo conveniente es que presenten su renuncia a los principales puestos de ese organismo colegiado. Que sí ha dado muestras de parcialidad y cuyos resultados de las resoluciones ha encontrado respuesta favorable en otras instancias, de quienes están en desacuerdo con las resoluciones emitidas por el colegio de magistrados electorales.

            En caso de concretarse la salida Garza Robles, su ausencia no será notoria lo mismo que la de otras magistradas, porque las tareas de estudio y análisis de los asuntos que conoció el tribunal electoral, fueron solventados y resueltos por el único magistrado de ese organismo, que ha mostrado mejores “tablas” en el oficio de la legislación electoral.

            “Sin odios ni rencores”, pero si con una precisión milimétricamente hablando, es inminente la salida de la magistrada presidenta, porque fue la que favoreció las licencias con goce de sueldo de sus colaboradores, que sin recato se sumaron a la campaña del malogrado candidato e insatisfechos con esas canongías,  subieron a sus cuentas electrónicas en las que manifestaron su preferencia electoral.

            Que al final es lo de menos, porque cada ciudadano tiene derecho a manifestar sus preferencias partidistas. Lo invalido de esta circunstancia es que obtuvieron una licencia con goce de sueldo con cargo al presupuesto del organismo electoral, que es electoral y no político, como lo asevera Marcia Laura.

            En otro tópico, uno de las nuevas comisiones del Congreso tamaulipeco es la denomina Cambio climático y energía, que por cierto no ha sido asignada, pero se perfila Humberto García Vallejo del Partido Verde Ecologista de México ex “palero” del tricolor y comodín del blanquiazul. Al menos así han sido las primeras manifestaciones de los partidos ex aliados  del otrora partidazo.

            Nada tiene que ver lo anterior con la conferencia que dicto Daniel Chuburu embajador de Argentina en México, quien durante la conferencia denominada Argentina en México, conferencia y perspectivas de la cooperación bilateral. Destacó que la educación y la cooperación académica y científica son de los ejes principales de la política internacional de su país.

            Ante la prensa local, el embajador  se mostró conservador e irrestrictamente moderado en sus comentarios, sobre todo en relación con el proceso de la elección presidencial en Estados Unidos. Lo cual no es para menos, recordemos que además de la guerra de Las Islas Malvinas, más de un presidente ha sido depuesto por los intereses de Washintong. El rector Enrique Etienne, como siempre dio muestra de apertura y de habilidades en la diplomacia.

            Donde la purga no ha cejado es en las dependencias gubernamentales. Ayer una cajera de prendas finas, enjoyada y entaconada no pudo disimular su malestar porque los vientos de cambio la obligaron a cubrir un turno de ocho horas en el Hospital General Norberto Treviño Zapata, donde además de base sindical goza de una jugosa compensación. Los pacientes externos salieron sorprendidos pero satisfechos, porque creen que es justo que los “aviadores” devenguen su salario, como lo hacen quienes no pertenecen a la alcurnia capitalina.