¿Cómo revivir a la gallina de los huevos de oro?

12 de Febrero de 2016

Muerta, ya está. La famosa gallina de los huevos de oro que nos ha mantenido como país durante décadas ya dio hasta donde pudo. Ahora la pregunta es, ¿qué sigue para Pemex?

Esta semana se anunció el relevo de su director, Emilio Lozoya, y la entrada en su lugar de José Antonio González Anaya, quien ha sido un excelente administrador de la crisis financiera que atraviesa el IMSS.

Es, como nos lo recuerda otro de sus exdirectores, Jesús Reyes Heroles, en su columna de El Universal, un relevo más que tiene la poco honrosa estadística de haber durado lo que cada uno de los 13 directores de la paraestatal, de 1980 a la fecha, dos años nueve meses en promedio.

Al arranque del presente gobierno, cuando el presidente Peña Nieto nombró aLozoya director de Pemex, también nombró a uno de sus exdirectores, Francisco Rojas, titular de la Comisión Federal de Electricidad.

Desde el principio trascendieron los desencuentros entre ambos por las distintas visiones que cada uno tenía para el sector. Cuando se aprobó la Reforma Energética, Rojas decidió salir de la CFE, justamente por esta diferencia de visiones en el presente y futuro del sector energético.

Se vio entonces en Lozoya la oportunidad de modernizar a la paraestatal para poder hacerla competir en mancuerna con una CFE, encabezada por otro joven priista, Enrique Ochoa Reza.

El continuo deterioro de la situación de Pemex y la decisión de relevar a Lozoyahace pensar que el proyecto modernizador que tenía el joven director no fue viable. Razones para explicar lo anterior hay de sobra. Desde la rampante corrupción en la paraestatal; la agobiante relación con el sindicato y el cambio en sentido negativo del sector a nivel mundial, que hoy tiene el barril del petróleo por debajo de los 20 dólares.

Con este nuevo relevo, con la entrada de José Antonio González, ¿qué podemos esperar de Pemex? ¿Va a poder resolver los principales anclajes que han matado a la gallina? ¿Podrá ahora tomar decisiones apegadas a criterios empresariales su nuevo director? ¿Dejará de ser la caja del gobierno federal? ¿Va a poder regresar la rentabilidad a un Pemex que cada vez invierte menos en la tecnología que requiere una empresa de su tipo y cuya producción ha ido en picada constante?

Para responder lo anterior es importante tomar en cuenta que una cosa es lo que quiera hacer González Anaya y otra muy distinta lo que pueda lograr, tomando en cuenta el proyecto que tiene pensado Peña Nieto para la empresa.

¿Cuál será la apuesta del gobierno para Pemex? Parece que quedan sólo dos alternativas: la primera es darle digna sepultura a la gallina de los huevos de oro, dejando atrás la idea de que México es un país rico en energéticos y asumiendo que debemos hacer la tarea en otros frentes para financiarnos y para crecer.

La segunda es aplicar un cambio de mentalidad tan brutal que implique, de entrada, cortar de tajo la relación con el sindicato de Romero Deschamps, para manejar Pemex como si fuera una verdadera empresa y no un monopolio estatal que tiene huevos de oro para dar sin fin.

Se ve difícil que se opte por la segunda alternativa, pero ésa sí sería una verdadera Reforma Energética. Una reforma que gire 180 grados la mentalidad anquilosada cómodamente en el sector ya por demasiadas décadas.

                Twitter: @AnaPOrdorica

Excelsior