Acusan a comisionado de Sindicato Petrolero por ataques sexuales y amenazas

Por: EJH

Altamira, Tamps.(29 Febrero 2016).- Cuatro ex trabajadoras sindicalizadas denunciaron penalmente a un comisionado del STPRM por los delitos de privación de la libertad, ataque sexual y amenazas de muerte, además de ser despedidas injustificadamente de Pemex, con el aval del líder sindical Juan Silva Villanueva.

Uno de los ataques sexuales ocurrió dentro de las instalaciones del Campo Tamaulipas, en el área de vestidores, lugar hasta donde llegó un integrante de la mesa directiva del sindicato acompañado de otro trabajador sindicalizado. En represalia por haber oficializado las denuncias, ahora reciben amenazas de muerte constantemente.

Una de las quejosas identificada sólo como “D”, aseguró que a finales del mes de mayo del 2015 fue privada de la libertad por quien identificó como Alfonso Burget Leija, para dar paso al Comisionado en Capacitación del Sindicato, Óscar Gustavo Ferral Sánchez para que la ultrajara.

Las afectadas advierten que ante múltiples amenazas no cesarán hasta que se haya fincado una responsabilidad en contra de los agresores.

“D” señaló que en el mes de mayo Alfonso Burget entró al departamento de producción, en donde se encontraba  ese día  alrededor de las 12 del mediodía laborando en el área de limpieza de los vestidores, además de adecuar unas conexiones para un pozo petrolero.

“Llegó a medio día entre doce y una preguntando si me encontraba sola, diciéndome que sí… Porque me habían dejado haciendo unas conexiones superficiales para pozos y haciendo limpieza en el área de vestidores”.

Una vez que en reiteradas ocasiones le cuestionó si se encontraba sola, avanzó hacia la puerta y con una seña de mano, habló a otra persona. Se trataba de Óscar Gustavo Ferral, quien aguardaba en las afueras del departamento.

Una vez que éste entró, Alfonso se retiró, quedándose aparentemente en el exterior.

“Sale del departamento y hace una seña, seguí con mis actividades, entrando Óscar Gustavo Ferral Sánchez, entonces cierra la puerta y se viene hacia mi, y me hace proposiciones indecorosas sexuales, andaba con una cerveza en mano y portando el uniforme de Pemex y en hora laboral… Me empieza a querer besar y me toca mis partes íntimas, me lastimó, me jaloneó y me jaló el cabello. Quise dirigirme a la puerta y no lo lograba, porque la perilla no giraba. Evidentemente alguien la sostenía desde afuera”.

Gritaba, y el sujeto la jaloneaba más diciéndole que se callara el hocico, “ya no hagas tu desmadre, ni que estuvieras tan buena. Me dio una rabia tremenda”.

Citó que él (Óscar Ferral) tiene una amistan con sus padres, lo que no le importó, pues ella le decía que hablaría con ellos de lo que estaba ocurriendo.

Con el trapeador, “que fue lo que tenía a la mano empecé a defenderme, porque ese señor no dejaba de agarrarme. Yo agarro la puerta nuevamente y me jala, pero me dice que en la tarde yo voy a recibir una llamada de su parte y que yo ya tengo que estar decidida, porque él, en estas palabras lo dijo, me quería coger, que yo era un antojo y lo que él quería, se iba a hacer y que si yo decía algo, mi hijo podía quedar huérfano o que iba a afectar a mis padres en el ámbito laboral”.

Narró que a su retirada una vez más la amenazó en el sentido de no aceptar su propuesta la afectaría, “yo le dije de nuevo que le diría a mis padres a lo que él me dijo; ya te dije hija de tu tal por cual, ya estás avisada. Tu abres la boca y te carga tu puta madre”.

Con esas palabras hace una seña por la ventana a la quien estaba deteniendo la puerta y una vez que salió se percató que quien la detenía era el mismo que había entrado a cerciorarse que estuviera sola, “todavía me dijo, que en la tarde esperara la llamada y pobre de mí si no le contestaba”.

Los dos se retiraron en un vehículo particular ajeno a Petróleos Mexicanos.

 

DA AVISO A OTRA ACOSADA

Al paso de 5 a 10 minutos, le habló por teléfono a su compañera a quien sólo se puede identificar como “A” a quien le dio los pormenores de lo ocurrido, “le dije a ella, porque ella fue víctima de un acoso sexual y laboral, pero no a ese grado”.

Después de dar aviso, tomó su carro y salió del área laboral, “yo corriendo el riesgo de una recesión laboral por abandonar el trabajo. Me fui a mi casa. Lo de ella es mucho más delicado”.

Continuó diciendo que “a ella la agarró en un baño en una Batería, lejos de Altamira, en una brecha, la encerró en el baño, la golpeó y la obligó a tener sexo oral. Lo de ella es mucho más delicado”.

Fue entonces que las dos atacadas decidieron dar paso a una denuncia penal en contra del integrante de la directiva sindical, “órale, vamos a darle para adelante, yo también ya no aguanto. Tengo muchísimo miedo de que este señor me vaya a hacer algo en verdad y decidimos hablar”.

“No fuimos apoyadas, somos hijas de petroleros, Juan Silva Villanueva fue el primero en notificarse además de nuestros familiares. Está ocultando todo hasta ahorita. Nosotros estamos haciendo una lucha para que seamos escuchadas y apoyadas”.

El 7 de julio del 2015, fue cuando se interpuso una denuncia ante el Ministerio Público de Altamira en el área de Protección a la Familia, misma que con el cambio del sistema penal fue enrolada a la Agencia Primera del Ministerio Púbico Investigador con expediente 9/365 acumulado 2015.

A raíz de la denuncia se han registrado amenazas de muerte, “manda personas trabajadoras de Pemex a amedrentarnos. Con esto, estamos decididas a lo que sea con tal de ser escuchadas”.

 

PREMIAN ACOSO

Una vez que se le dio aviso al líder moral del sindicato Juan Silva Villanueva, éste trató de sobornarlas económicamente o laboralmente, “llegó al grado de decirnos que pidiéramos lo que nosotras quisiéramos, pero que no dañáramos la organización, porque él acaba de salir de un problema muy fuerte legal y público”.

Aseveró la entrevistada “D” que a Alfonso Burget le dieron la cartera de delegado dentro del sindicato “como premio a su acto y el señor Juan Silva estaba enterado y no hizo absolutamente nada. Estamos peleando desde el 7 de julio esta situación y no hemos sido escuchadas, ni atendidas por nadie”.

“el señor ya no nos atiende, no nos dejan entrar a las instalaciones de Pemex, a lo que es al sindicato más que nada, nos evitan totalmente y estamos desempleadas desde hace nueve meses, porque esa fue la represalia por hablar”.

  

ACUDEN AL SOBORNO

Advirtió que luego de la denuncia interpuesta ante la autoridad ministerial, se percataron que el Sindicato Petrolero intentó sobornar al fiscal investigador, “pero nosotros tenemos todas las pruebas, incluso grabaciones de Juan Silva en donde nos intentó sobornar y en donde acepta que nos cree lo que vivimos. Él nos dijo que no podía hacer nada”.

Afirmó la denunciante, que en las mismas condiciones se encuentran otras 8 mujeres, que por miedo decidieron retirar las acusaciones, “ya son muchas las víctimas que hay dentro de esta sección, pero hay miedo de hablar. Éramos ocho las afectadas, pero al último sólo quedamos tres… “pues se entiende, pero el denunciar contribuye a que se acabe o disminuya al menos este tipo de situaciones”.

“El señor Juan Silva nos dijo, quitamos la denuncia y entramos a trabajar… Lo tenemos en grabaciones. No la quitamos y perdimos nuestro trabajo, ya no nos reciben y no ha pasado nada, Alfonso Burget ahora está como delegado y Óscar Ferral continúa con su comisión dentro del sindicato. Lo han querido tapar todo para que no salga a la luz”.

La mujer identificada como “A” mencionó; “si ya no vamos a trabajar e Pemex, que sea por una buena razón, por hablar y llegamos al fondo de la situación. Queremos que se arrimen más muchachas, queremos que hablen, tienen miedo”.

Ellas refieren que entraron a trabajar a Petróleos Mexicanos en el 2006 y 2007, “pero del 2010 empezó a acosar a las muchachas”.

 

SEXO A CAMBIO DE TRABAJO

Relataron las dos entrevistadas que desde el 2010, la intimidación se hacía presente, pues era Óscar Ferrar quien tenía la decisión.

“A” indicó que después de que la obligó a tener sexo con él dentro de un baño, se quedó sin contrato por casi cinco meses.

Precisa que cada vez que se presentaba al sindicato iba acompañada de un familiar, pues Ferral siempre las quería subir a su carro, “en una ocasión mi mamá me acompañó y me dijo que me subiera a la camioneta porque quería platicar conmigo y le dije que como creía que me iba a subir a la camioneta y volteo hacia un costado y le hago una seña a mi mamá y él me dijo, -ah vienes acompañada, cuando vengas sola te digo qué onda con lo del trabajo-“.