Tampico en la ruta de los huracanes

9 AGOSTO 2016



Tampico en la ruta de los huracanes

 

La Opinión de Baldemar Mijangos

 

TAMPICO.- Han pasado más de 60 años desde aquel año de 1955 aciago donde Tampico y la zona región sufrieron una de las inundaciones más graves que se recuerden en la historia durante el siglo XX.

 

En todo ese tiempo, pocos o casi nada de meteoros se han acercado a Tampico, lo que ha venido fortaleciendo la idea de que la región está siendo ‘protegida’ por seres extraterrestres con su ya muy gastada versión de que en la costa, en específico en la playa Miramar, estaría una base OVNI.

 

Los más próximos al catolicismo le atribuyen la ‘salvación’ a Nuestra Señora Virgen del Carmen, ya que la patrona de los marineros hace la misma ‘función’ en la zona de Campeche cada vez que los huracanes se asoman por esa región.

 

En esta temporada ciclónica, que va del 1 de junio al 30 de noviembre para la zona del Golfo de México, Mar Caribe y Océano Atlántico, se tiene la expectativa del ingreso a las costas nacionales de algunos meteoros.

 

Recientemente el huracán ‘Earl’ golpeó el sur de México y Centroamérica, lo que fue interpretado por algunos como una intervención extraterrestre por ‘haberse desviado’ el vendaval hacia otra zona del país, y dejándonos en paz por este tiempo.

 

Ayudará saber que los sistemas ciclónicos tienen su origen en la incidencia de los rayos del sol sobre el planeta, lo que calienta las aguas de las cuencas del Atlántico y Pacífico, y derivando en un azote a islas, cayos, costas y planicies, y todo lo que se encuentre a su paso.

 

El ingreso a la plataforma continental también está sujeto al grado de insolación prevaleciente en las llanuras, a la baja presión, en especial, porque bien se sabe que las altas presiones, es decir, el frío, alejan los meteoros, y hasta los pueden disolver.

 

Nada mágico o no humano existe detrás de la formación de los ciclones, pues sabemos de enormes librerías que congregan información sobre la vida y el curso de las tormentas tropicales, y uno no tendría más que introducirse en ellas para comprender este tipo de fenómenos.

 

Estamos en una ruta de huracanes, por estar ubicados en una zona tropical y no invernal, pues no nos hallamos en Alaska o en Groenlandia; esta es una ruta muy antigua, quizá desde la formación de los continentes como los conocemos hoy, y gracias a la inclinación del planeta para recibir los rayos del Sol durante el verano, principalmente.

 

Es esta una ruta natural del huracán que tocará nuestra puerta para ingresar eventualmente a nuestras propias casas, y así lo hará tal vez en los siguientes siglos hasta que el cambio climático o el tiempo terminen con la humanidad.